No lo puedo negar, New York es una de mis ciudades favoritas en el mundo. Es tan hermoso caminar por la ciudad, disfrutar cada esquina, cada tienda, cada parque, cada cara.
Ah!!! Que gran ciudad. Verdaderamente es adorable. Tanto para hacer, comer, pensar, meditar. Tantos micromundos a tu alrededor…
Esta madrugada ví “Little Manhattan”, tan tierna película. Es maravilloso ver la ciudad através de los ojos de un niño, y el amor. Ese sentimienro puro y sincero del primer amor. Que maravilla es saber que todos tenemos esa capacidad de amar. Que dicha y que privilegio. El amor es el Alpha y el Omega, el principio y el fin y gracias a él estoy aquí, feliz como una lombriz.