Tení que hacer la llamada… La dra. Hart me había dado instrucciones de lllamarla a las 9 1/2 de la noche para coordinar nuestra cita para la “dosis grande”. Así le llamamos a las amiguitas de I-131 que entrarán a mi cuerpo y cual soldados de Troya engañarán mis células y cuando todas ellas, avídas de lo que más desean, estén llenitas, PUM!!!, morirán por avariciosas. Jaja, cuidado con lo que deseamos que puede ser nuestra perdición.
A veces nos empecinamos en obtener cosas que no nos convienen tanto a nível material como emocional. Detente, piensa si ESO aportará algo positivo a tu vida y a los demás y sí es así, adelante, sino, quédate tranquílo que lo mejor está por venir….