Les tengo que confesar que soy de las que leen las esquelas, llevo años haciéndolo y a lo largo del tiempo he aprendido mucho de ellas. Las hay de todo tipo, sentimentales, apasionadas, tristes, alegres, despechadas, graciosas, de esposas y de ex-esposas, de amantes que se revelan en el momento final con dramatismo, a lo Edith Piaf…de todos juntos y todos separados.
Muchas de estas esquelas han despertado mi espíritu detestivesco y me envuelvo buscando y requete buscando y atando cabos hasta que logro la novela completa.
Antes era más difícil, pero hoy en día y con nuestro buen amigo “Google” todo se facilita.
Y esta curiosidad me llevo en estos días a explorar el mundo de J.K.. Había varias esquelas para J.K., algunas tristes, la mayoría alegres, transmisoras de éxito, de una vida fabulosa, de amigo, de buena gente, de “pana”, de esas personas que son difíciles de olvidar…un joven estudioso, “fajón”, amigable, “partysero”, profesional, exitoso, deportista, buen hijo, buen hermano, buen esposo, a punto de ser un gran papá, y de pronto, en un instante, PUM!!! la indeseada de todos, pero lo único seguro que tenemos en esta vida, le arrebata la de él, a destiempo…tiernos 35 años, pero quién soy yo para definir el tiempo, que atrevida…
El dolor de esta familia debe ser intolerable, así lo sentí al leer cada una de esas esquelas pero también pude palpar lo agradecidos que están de Dios y de la vida de haberles regalado la oportunidad de acoger entre ellos a tan excelente ser humano por el tiempo que el “Jefe”, el Todopoderoso, tenía designado para él.
Es por esto, mis queridos amigos, que tenemos que entender lo importante que es aprovechar cada instante de nuestra vida y VIVIRLA, DISFRUTARLA, hacer de cada segundo una FIESTA de buenas acciones, donde la manifestación final sea el AMOR…
A la familia de J.K. los tengo en mis oraciones desde el día que los “conocí”. Y tengo la certeza de que nuestro Padre Celestial les esta colmando de paz y consuelo. A ustedes les recuerdo lo importante de vivir cada momento y a todos les rememoro una de las esquelas más sencillas y más completas que he visto, esa que dice “Misión cumplida”…