Día 13
Hoy nos sorprende otro hermoso amanecer. Me levanto temprano, es que no me perdono el perderme estos amaneceres tan divinos. Sé que debería descansar, pero me encanta verlos y mejor aún bajar a la orilla del mar y caminar. Eso sí que es espectacular!!! Sentir la arena entre tus pies, tocar una ola, encontrar un caracol, o hasta un perrito perdido por allí, todo es maravilloso. Uno camina, siente el viento, respira profundo y de momento te entran deseos de comenzar a correr, saltar, bailar…no lo puedes evitar, es algo que te invade una felicidad inexplicable que viene de esa conección que automáticamente se establece entre tu alma y la naturaleza…