El retiro

Día13 parte II

Sucede que antes del diagnóstico había aceptado dictar una conferencia sobre Alzheimer’s. Cuando descubrí mi condición pensé si tendría que cancelarla, pero me dije, no, vamos a ver que pasa. Así fue como al regresar de la cirugía tenía una llamada para confirmar y dije que sí. En esos días tuve que someterme al iodo radioactivo y aparte de contar que para mi cumpleaños estuviera libre, conté si sería posible dar la conferencia y asistir al retiro que ese sábado habría en nuestra parroquia.

Bueno, el punto es que como el 24 de octubre fuí dada de alta de mi tratamiento de iodo radiactivo, el 26 estaba “ready” para mi charla. Fue muy emocionante pararme ante el podio, mi mente clara y mi voz también, el micrófono no servía pero mi voz, esa que William protegió con el súper aparatito “proteje cuerdas” que me colocó durante la cirugía estaba mejor que nunca. Me sorprendió que casi no tomé agua, todo se entendió y los médicos allí presentes parecieron apreciar mi ponencia.

De ahí nos regresamos a Aguadilla, a tiempo para asistir a la segunda parte del retiro. Hablaba allí el diácono Arrébalo. Este caballero es una persona que inspira paz, habla pausado, con convicción, suave y a la misma vez con la fuerza suficiente de aquél que es escogido para llevar el Mensaje de nuestro Señor, y en este caso el mensaje es sobre la Fe.

Fe, la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve (Hebreos 11:1)…La Fe que solo es Fe cuando descansamos nuestra confianza totalmente en que Dios tiene el absoluto control de nuestra vida y tenemos puesta toda esperanza en que sucederá lo que sea mejor para nosotros. Fe: firmeza, seguridad, fidelidad, emuná…

Este es el año de la Fe y que mejor momento en mi vida para disfrutar un retiro donde abrimos nuestro corazón a la máxima expresión de entrega de nuestra confianza en Dios. Hermosa manera de terminar mi tercer día en libertad…

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