Author Archives: irisacevedomd

Los diez No Mandamientos
1. Dios no castiga.
2. Tú no eres lo que crees.
3. Tú no eres libre, ahora.
4. Dios no es el final.
5. Tú no puedes ofender a Dios, aunque lo intents.
6. Dios no juzga. Nadie lo hace cuando mueres.
7. Dios no pone condiciones. Sólo te ama.
8. Dios no es religioso.
9. Lo más hermoso no ha llegado aún.
10. Dios no está fuera, sino dentro.

Esperando a la dra. Hart estuve leyendo un libro que se llama De la mano con Frasquito de J.J. Benítez donde él le regala lecciones de vida a su nieto de cuatro años.

Aquí encontré los diez no mandamientos arriba mencionados que me parecieron geniales.

Los comparto con ustedes.

Comienza la aventura…

Son las 5:30 A.M. y hace una hora que desperté. Mientras escribo estas líneas agradezco enormemente la felicidad de que Dios me regale otro día de vida, claro está  por mi salud pero sobretodo por que en el desafortunado trasfondo que escucho en la distancia repiten constantemente que en este fín de semana el número de asesinatos fue de 18 personas.

Con esto como gancho para comenzar a documentar esta aventura mi corazón se entristece por esas familias afectadas y simultáneamente me alegro de que nosotros, mis amigos y familiares estemos bien.

Bueno, pues a lo que vinimos, por que el de arriba es otro tema.

Hace alrededor de un mes mi vida cambió. Sí, suena dramático y a mi me provoca risa pero es una gran verdad.

Como doctora que soy mi vida gira en torno a mis pacientes, la oficina, el estrés, el urgente, las fechas límites y de repente, PUM!!! todo se paraliza y me guste o no pasa a un segundo plano.

El 10 de septiembre de 2013 fuí diagnosticada con un carcinoma de tiroides y el 25 de septiembre a las 7 A.M. ya me encontraba sobre una mesa de operaciones para extirpar la glándula endocrina de los animales vertebrados, situada por debajo y a los lados de la tráquea y de la parte posterior de la laringe, como la define el diccionario de la Real Academia Española (que yo me documento, eh!!!, ja, ja).

Gracias a Dios a lo largo de mi vida he cultivado excelentes amigos, que además de ser personas maravillosas son los mejores profesionales de la salud que puedan encontrar.

Primero, mi querido Víctor Carlo, que tan gentílmente accedío a realizarme la biopsia con una precision celestial y luego mi amado William Méndez, que me prometío una cicatriz que todas mis amigas iban a “envidiar” de lo bello que iba a adornar mi cuello y así ha sido.

No hay una sola persona que mire mi cuello y no exclame: “pero que linda”, “tan pequeña”, “nunca había visto una igual”, LO VEN,  además de ser el mejor cirujano del mundo es psíquico.

Pues sobre todos estos días luego del diagnóstico, les platicaré más adelante pero lo que nos concierne en este momento es que hoy comienza la odisea del I-131 y como diría mi gran amiga Yayi “los Acevedo todo lo convierten en una fiesta”.

Yo no me imagino como se preparan otros pacientes para los días en los que le toque recibir el tratamiento pero lo mío, lo mío ha sido un verdadero acontecimiento.

Ayer comenzamos tempranito, immediatamente luego de misa a preparar la casa y mi kit de supervivencia.

Mami, como siempre (ella parece familia del Chapulín Colorado), lo tenía todo fríamente calculado. Ropa, platos, vasos, toallas, cepillos de dientes, etc. Todo desechable, todo pensado, todo calculado para que mi estadía en mi casa sea del todo placentera. Y me río porque en todos los años que he vivido aquí, nunca he pasado más de unas horas corridas en esta casa, así que esto servirá para conocerla mejor y revisar todos los recovecos y rinconcitos desconocidos, por que la tengo solita para mí, ya que Míster Escalona pasa al cuidado directo de la Patrona, Doña Iris (ya le oriente que se cuíde o el 27 de octubre, cuando regrese al calor de su hogar habrá ganado unas 10 libras más).

Les cuento que la casa no se vacío en todo el día. Llovieron los parientes y amigos que a lo largo del domingo, desde las 9 A.M. hasta las 9 P.M. estuvieron llegando, llamando, comunicándose por mensajes y por e-mails, compartiendo, disfrutando el momento. Sugerencias, supervisión, toallas, “cupcakes”, quesitos (y yo sin poder PROBARLOS), pollo,regalos, pero sobretodo buenos deseos, apoyo, y AMOR que en realidad es el ingrediente principal y el único que verdaderamente se necesita para pasar por estos momentos, que les confieso que para mí son una catarsis y no una tortura.